
Soberbia: Considerado por muchos como el peor de los siete pecados, la
soberbia puede llevarnos a creer que somos mejores que los demás. Por
este motivo es sencillo de explicar la razón por la cual muchos editores
implementan el código de AdSense sin haber leído las políticas del
programa con anterioridad.
Es muy importante familiarizarnos con estas políticas y entender el
motivo por el cual existe cada una de ellas.
Gula: A pesar de que la glotonería es normalmente relacionada con el
consumo excesivo de alimentos, existen otras variaciones de este pecado
que en ocasiones resultan en la auto-destrucción. Un buen ejemplo de esto
sería el caer ante la tentación de generar clics falsos sobre tus anuncios.
Se consideran clics falsos todos aquellos que han sido generados por un
editor en sus propios anuncios, los que son resultado de herramientas
automáticas como robots o software engañoso, o aquellos que se generan
cuando el usuario responde a una petición por parte del editor.
Básicamente, cualquier actividad que infla las ganancias de un editor
artificialmente es detectada por el sistema y se considera inválida, por lo
cual no se le cobrará al anunciante y el editor no recibirá ingresos por la
misma.
Otro acto que alimenta este pecado es el intentar implementar anuncios
en sitios de pago por clic, en el cual se le solicita al usuario entrar a
distintas páginas para hacer clic en anuncios de manera artificial, leer
correos promocionales, o realizar otras acciones de este tipo a cambio de
una recompensa monetaria que muchas veces resulta en un fraude no
solo para los anunciantes, si no también para el usuario.
Pereza: El evitar el trabajo y cualquier tipo de esfuerzo de manera
deliberada y consciente
no solo representa la pereza, si no que en ocasiones puede resultar en actos
incorrectos, inmorales, e ilegales.
Un perfecto ejemplo de esto es incurrir en el plagio de material ajeno en
un sitio con la intención de monetizarlo y obtener beneficios. Esto no solo
podría tener consecuencias negativas en los ingresos del editor, si no que
también podría llegar a enfrentar consecuencias legales por parte del
dueño original del material.
Al momento de monetizar un sitio, es importante asegurarse que todo el
contenido sea material original que ofrezca una experiencia de valor a los
usuarios y no haya sido creado solamente con la finalidad de maximizar
ganancias.
Avaricia: Todos sabemos que la cosa mas preciada para un webmaster es
su sitio, y la experiencia que le brinda a sus usuarios es igual de
importante. Sin embargo, en ocasiones la avaricia se apodera de algunos
que eligen confundir a sus usuarios con implementaciones engañosas con
el objetivo de que hagan clic en los anuncios sin estar conscientes de ello.
Esto incluye el posicionar imagenes directamente alineadas con los
anuncios, haciendo que parezcan enlaces a las mismas, o posicionar los
anuncios de tal forma que se esconda la leyenda que los identifica como
tal.
Mientras que el integrar el formato de un anuncio al contenido del sitio es
importante, es más importante aún que los usuarios sean capaces de
diferenciarlos del mismo y que sus clics sean voluntarios y producto de un
genuino interés.
Lujuria: Hoy en día el lujurioso puede encontrar material en Internet que
responda a prácticamente cualquier deseo, sin embargo, esto no es del
agrado de todos. Existen muchos anunciantes que buscan la seguridad de
que su publicidad no será colocada junto a contenido inapropiado. La
única manera de garantizar la tranquilidad de los anunciantes es
solamente autorizando sitios aptos para todo público a implementar
anuncios.
No solamente el material explícitamente sexual es considerado
inapropiado, también se incluyen los textos sugestivos, las imágenes o
videos que muestran personas en ropa o posturas provocadoras, e incluso
ciertos artículos que tratan temáticas de consejos sexuales o la salud
sexual. Básicamente, es importante tomar en cuenta si nos sentiríamos
cómodos navegando por sitios de esta naturaleza con nuestros hijos,
nuestros padres, o nuestros jefes presentes.
Envidia: En ocasiones las personas desean ciertas cualidades o bienes que
observan en otros y sienten que les hacen falta a ellos mismos. Esto se
convierte en un pecado cuando la manera de obtenerlo le hace un daño a
los demás y se consigue mediante el robo.
El programa requiere que los editores tengan los derechos legales para
mostrar el contenido que aparece en sus sitios. En caso de estar utilizando
contenido ajeno protegido por leyes de derecho de autor, es necesario
contar con los derechos legales necesarios para hacerlo.
Ira: A pesar de que la ira se conoce tradicionalmente como enojo,
resentimiento o venganza, hoy en día se manifiesta también en el odio y
la intolerancia hacia aquello que se considera distinto.
Ambas interpretaciones son inaceptables para un anunciante al
momento de colocar su publicidad en un sitio, ya que no quieren ver su
producto relacionado con material de este tipo.
Contenido que pueda incluir texto o ideologías racistas o discriminatorias,
o cualquier material que ataque directamente a una persona, grupo, u
organización, ya sea de manera general o específica, es generalmente
rechazado por los anunciantes, por lo que no sería útil para el programa y
no se mostraría publicidad relevante.











