En Mendoza el diseño sale cerca de $1.500. El permiso virtual cuesta desde $90 por año

Para empezar, ¿cuánto debo invertir en el sitio web de mi empresa?, ¿a quién tengo que recurrir?, ¿qué condimentos debe tener para que sea exitosa?
“La presencia en la red es esencial ya que la tendencia es buscar todo lo que se necesita en internet. Los sitios webs se han convertido en la nueva fachada de las empresas sin la necesidad de tener un espacio físico real, el cual está accesible las 24 horas del día. Además permite el contacto con personas de todo el planeta, atrae nuevos clientes, refuerza la imagen de la empresa, promociona de forma inmediata nuevos productos o servicios, es una herramienta de marketing y publicidad, al mismo tiempo permite comunicarse con clientes y proveedores y posiciona mejor frente a la competencia. En definitiva sirve para vender más”, señalan Marisol Gálvez y Florencia Giro, del estudio Disual.
Entre los consejos para lograr buenos resultados, las especialistas mencionan mantener una permanente renovación del sitio ya que “es importante ofrecerles a los clientes nuevos contenidos. Está comprobado que de esa forma las visitas al sitio son más frecuentes”. Las empresas que más han demandado este tipo de herramienta en los últimos tiempos son las relacionadas a la industria vitivinícola y el turismo.
Antes y ahora
“Las páginas web son instrumentos muy versátiles, han mutado muchísimo y hoy se basan en su funcionalidad y potencialidad. Diez años atrás estaba pensada como una vidriera más de negocios, como la oportunidad de estar, como una manera de mostrarse las 24 horas los 365 días sin necesidad de ser modificadas. Hoy se han masificado y democratizado tanto las herramientas, que pasó de ser una mera presencia institucional a ser una herramienta que cumple múltiples funciones”, explica Gabriel Carvana, del área de Comunicación del estudio Mirus, Diseño y Comunicación.
“Y no sólo cambió eso –agrega–, también se modificó la manera de administrala. Antes se contrataba un estudio o un profesional para mantenerla, en cambio ahora, gracias un poco al desarrollo de la tecnología social, se puede vender un sitio donde el mismo dueño, mediante pasos simples, pueda actualizar sin ningún costo”.
Contar con un sitio virtual necesita de una inversión inicial mínima de $1.500 (lo que aproximadamente cobran los estudios por diseñarla y ponerla en marcha). A esto hay que sumarle entre $90 y $400 anuales de hosting (el permiso virtual que se cobra para estar en internet o también llamado alojamiento web).
“Lo más importante es el desarrollo de la página, ya que no sólo debe ser diseño sino que debe estar sustentada por una buena comunicación, una arquitectura de la información que la sostenga. El mayor costo es el desarrollo ya que la puesta en marcha es mínimo”, sintetiza Gabriel.
Para el profesional, los sitios se tienen que adaptar a la necesidad de cada cliente y de eso dependerá su costo. “Hoy se ha masificado mucho el tema. Hay mucha gente que se interesa por tener su espacio virtual pero no tiene en claro por qué tiene que tenerla ni entiende la potencialidad de internet, por eso se asustan a veces con los costos. El mercado va a seguir creciendo y hoy en tiempos de crisis hacer campañas en internet es muchísimo más económico y conveniente debido a que se puede utilizar todo el potencial de posibilidades que brindan por ejemplo las redes sociales y otras herramientas que aparecen constantemente en la red”, finaliza el profesional.
El usuario, protagonista
El dinamismo y la interacción de los usuarios son dos elementos que han modificado la forma de comunicar a través de la red. “Una plataforma dinámica tiene otros códigos. Por ejemplo el mismo dueño puede cambiarla y actualizarla permanentemente de manera simple utilizando una contraseña. Y este dinamismo tiene que ver en parte porque el usuario empieza a ser un usuario más frecuente, donde interactúa mucho más que antes”, añade Ignacio Castro, comunicador social y operador en comercio electrónico.
Otra de las ventajas de las plataformas dinámicas es que son escalables. “Permiten agregar módulos paulatinamente. Por ejemplo mostrar un catálogo, después dar la posibilidad de que esos productos se compren directamente por tarjeta e inclusive actualizarla de manera tal que siempre muestre el stock con el que se cuenta. Todo se puede lograr con una cuenta de usuario y contraseña y acceder desde cualquier lugar del mundo”, añade el experto que destaca, al igual que sus colegas, la importancia de la funcionalidad más que la del diseño. “Un usuario que hace dos o tres clic y no encuentra lo quiere, se sale del sitio”, afirma.
Programa de capacitación para las pymes
Con el fin de “impulsar la inversión y la adopción de tecnología en las empresas pymes de los sectores industriales, de comercio y servicio”, el IDITS ha organizado programas de capacitaciones, que se realizará junto con empresas del sector TIC (Tecnologías de la Información Comunicación).
Estarán destinadas a las pymes de los distintos sectores industriales y a estudiantes del último año de carreras de Ingeniería y Ciencias Económicas, con el objeto de sensibilizar e informar sobre el uso e incorporación de tecnologías en las empresas.
El programa tiende a acercar la oferta y demanda tecnológica de Mendoza, que supone un entorno de identificación y desarrollo de nuevas oportunidades de negocio.
En detalle
La vitivinicultura y el turismo son dos sectores que en los últimos años han sentado una gran presencia en la web, a través de portales específicos e institucionales.
“Consideramos muy importante los servicios que pueden brindar las empresas de Tecnología de la Información y Comunicación a las pymes, en el tema relacionado con el desarrollos tecnológicos y los sitios webs donde el usuario tiene un papel fundamental. También hay aspectos relacionados con tecnologías semánticas, redes sociales y arquitecturas orientadas a servicios (SOA), entre otros. Es por ello que hoy las empresas pymes deben instalar su presencia en el espacio virtual ya que le permitirá relacionarse, brindar información básica de su negocio y atender así a su mercado”, señala un informe del IDITS.
Los números para estar en la red
Para tener una web propia se debe considerar una inversión mínima que dependerá de las necesidades de la empresa o el profesional. Estos son algunos costos aproximados.
$1500 es lo que cobran los estudios de diseño.
$90 a $400 por año es lo que cuesta el hosting o alojamiento virtual
Las ventajas de estar presente con sello propio en Internet
Es una plataforma de comunicación de alto impacto y bajos costos y nos conecta con el mundo.
Genera “conversación” con los clientes.
Permite vender sin los costos fijos de un espacio off-line.
Las terminales de conexión aumentan sistemáticamente en el mundo entero.
La virtualidad se ha inmiscuido en casi todos los aspectos de la vida.
Las barreras generacionales han desaparecido y la web hoy es para todos.
Las barreras económicas han disminuido notablemente y el acceso a la tecnología es más simple.
Hoy todos están en Internet. Las web son cada día más administrables y por ende soportan mejor el paso del tiempo.
Un buen ejemplo. U$S255,9 millones es el volúmen de operaciones registrado por la empresa en 2008.
Uno de los sitios referentes del comercio electrónico es Mercado Libre, un lugar totalmente automatizado organizado por categorías y de fácil acceso. Este servicio permite que tanto empresas como individuos puedan publicar artículos a la venta en miles de categorías, tanto en la modalidad de precio fijo como en subasta. Además, a través de anuncios clasificados, los usuarios registrados también pueden comprar y vender vehículos, bienes inmuebles y servicios.
Cualquier usuario de Internet puede navegar en los diferentes productos y servicios y registrarse para publicar ofertar y comprar productos. Según un estudio de la consultora Nielsen muchos jóvenes hacen de las ventas por internet su primer trabajo (el 16porciento de entre 18 a 25 años). Éstas son algunas de las cifras que muestran cómo un sitio online puede favorecer y potenciar las relaciones laborales y sociales.











