Si existe en este momento una carencia dentro de las sociedades, es la credibilidad.
Tras tres años de crisis económica global, la que se ha comportado como un ejemplo de lo que subyacía en el fondo que no es ni más ni menos que la toma de conciencia sobre lo retrasado de nuestro proceso evolutivo, la toma de conciencia de cómo los seres humanos atraídos por el enriquecimiento fácil y por la vida sin esfuerzo, nos aprovechamos de los recursos de la tierra en lugar de generarlos, transformarlos y hacerlos más eficientes para hacerlos más duraderos y menos dañinos en términos globales
Toma de conciencia también de lo atractivo que resulta la producción a través de mano de obra barata de bienes y servicios sin valor agregado y de reducida vida útil, capaces de generar cada vez más necesidades y cada vez más dependencia del consumo, favoreciendo la entrada en una espiral de símbolos carentes de valor y de un consumo exacerbado de servicios y bienes poco eficientes en términos de productividad, de esa de toda la vida, que va más allá de vender mucho.
Tras tres años de crisis global y de comprobación empírica de la inutilidad de las medidas adoptadas, es más que claro que las nuevas oportunidades, de toda índole, pero concentrándonos en las nuevas oportunidades de negocios como aspecto hegemónico del crecimiento, se concentran en las nuevas tecnologías, en la presencia activa en Internet y por supuesto, la participación en los social media.
En este contexto, la credibilidad es el eslabón básico sobre el que fortalecerá la cadena de fidelización entre su marca y sus potenciales clientes.
Lograr la credibilidad no es tan difícil y con ella, los beneficios, la reputación y la libertad financiera, serán las variables sobre las que se asiente su nuevo negocio.
La credibilidad está íntimamente relacionada con la competencia y uno de los errores más habituales en los que incurren muchas nuevas empresas y/o emprendedores, radica en considerar a la competencia exclusivamente eso, competencia, cuando en realidad es una fuente inagotable de enriquecimiento, aprendizaje, alianzas y crecimiento de la reputación.
Cómo se crea la credibilidad
Hable con sus clientes, parece una obviedad pero no lo es; cuanto más activo y abierto sea el canal de comunicación con sus clientes, más rápidamente se conformará su branding personal.
Dedique tiempo a escuchar activamente a sus clientes, conocer sus necesidades y qué buscan. Este conocimiento es clave para lograr establecer un vínculo en el que el compromiso y la honestidad, actúen de canales de comunicación sin obstáculos.
Explique activamente a sus clientes qué es y en qué consiste su marca, hágalo a través de la habilidad de la explicación, cuénteles cómo enfrenta los problemas, cómo resuelve cualquier incidente que pueda presentarse y siente las bases para el cliente sea consciente que para usted él es lo principal y que la misión y visión de su negocio se asientan en la consolidación de la fidelidad y el beneficio para el cliente con un horizonte temporal del largo plazo y no, únicamente, con el objetivo de lograr beneficios económicos.
La reputación es la base del Branding y este, es un concepto fundamental si quiere lograr una estrategia de marketing online que se consolide como el éxito en sí mismo y no, únicamente, como una forma de obtener beneficios económicos.
Únicamente con la construcción de una base sólida en credibilidad y confianza podrá lograr tener un negocio rentable.
Redacción: Carolina Velasco
Consultora SEO











